Esperança Sans a Pilar Costa: “El Plan de Conciliación no tiene que ser solo para contrarrestar los efectos de la pandemia”

La portavoz de Unidas Podemos insta a la consellera a “profundizar” en el Plan de Conciliación y a abordarlo “desde todas las perspectivas”

La diputada reclama que estas políticas de conciliación y corresponsabilidad “necesitan celeridad para que se puedan aplicar ahora”

La portavoz adjunta de Unidas Podemos, Esperança Sans, ha explicado este martes a la consellera de Presidencia, Cultura e Igualdad, PIlar Costa que “desde Unidas Podemos pensamos que el futuro Plan de Conciliación no tiene que ser solo un plan para contrarrestar los efectos de la pandemia ocasionada por la Covid19, pensamos que si se hace un plan, se tiene que abordar en profundidad y desde todas las perspectivas”.

“Queda claro que como otros muchos aspectos, esta pandemia ha cambiado todo nuestro sistema y ha dejado a cuerpo descubierto todas las carencias que teníamos. Entre ellas la conciliación de la vida laboral y familiar”, ha señalado la diputada. No obstante, Sans ha recordado que “esta carencia de conciliación no es actual sino que ya hace tiempo que está encima de la mesa”. Por ello, ha indicado que “solicitamos que se trabaje de forma coordinada en todos los niveles, para resolver de una vez por todas las carencias de conciliación y que la pandemia ha agudizado”.

Ante esta situación, la portavoz adjunta ha recordado que “el consenso parlamentario y de las fuerzas políticas puede facilitar que las medidas que se trabajen o que se implanten sean aceptadas y que perduren en el tiempo”. “Ahora bien”, ha enfatizado, “ningún grupo parlamentario que haya gobernado en momentos anteriores al actual se puede erigir en máximo representante o defensor de la conciliación, principalmente porque todavía queda mucho por hacer”.

“Tenemos que exigir que estas políticas de conciliación y corresponsabilidad necesitan celeridad para que se puedan aplicar ahora, que es cuando más falta nos hacen. Pero también debe ser consecuente con lo que se ha hecho o no se ha hecho en cuestión de conciliación y corresponsabilidad”, ha añadido.

CONCILIACIÓN DE LA MUJER TRABAJADORA

Por otra parte, Sans ha explicado que “está claro que las primeras políticas de conciliación sólo generaron un problema, fundamentalmente, a la mujer trabajadora”. “Cuando las mujeres pudieron compatibilizar sus responsabilidades familiares con su actividad laboral, las mujeres asumimos la realización de dobles jornadas, laboral y familiar. La conciliación hasta hace poco no se concebía como un problema de responsabilidad social, pública o empresarial, ni siquiera se planteaba como un problema de las familias”, ha dicho.

En este sentido, la diputada ha declarado que “estas primeras políticas de conciliación solo supusieron un perjuicio a las carreras profesionales de las mujeres, su falta de promoción profesional y en las frecuentes discriminaciones laborales por razón de género, muy especialmente a través de la discriminación salarial”.

“Actualmente, ya dentro de una segunda fase de políticas de conciliación, se pone el énfasis en la corresponsabilidad y en la distribución igualitaria de los roles de la vida, no solo en el ámbito laboral, sino también en el ámbito personal y familiar, que incluye aspectos como el ocio, el descanso, la formación, el deporte o la familia. Y es que para desarrollar todas estas actuaciones, la persona trabajadora necesita tiempo”, ha indicado la diputada.

Sans, además, ha explicado que en materia laboral “vemos cómo a día de hoy continúa habiendo una agravación de la brecha de género y un aumento de la vulnerabilidad de la mujer al mundo laboral”. “Es más, muchas veces las deficiencias en materia de conciliación y corresponsabilidad incrementan el estrés laboral y los riesgos psicosociales. Por lo tanto consideramos esencial una regulación del tiempo laboral a través de la corresponsabilidad”, ha añadido.

MEDIDAS DE CONCILIACIÓN

Asimismo, la diputada ha aseverado que “ahora más que nunca hay que impulsar la cobertura universal, pública y gratuita de la educación de 0 a 3 años”. Además, ha dicho, “hay que replantear el sistema de cuidados y el sistema residencial, que debe ir encaminado hacia un sistema basado en la asistencia a domicilio para que las personas puedan ser atendidas con ayudas continuas en su casa sin necesidad de desplazamientos.

“Este sistema de atención domiciliaria, además, generaría muchos puestos de trabajo y permitiría que mayoritariamente las mujeres no tuvieran que dedicarse a esta doble jornada o que no tuvieran que renunciar a trabajar. Y si lo hacen, al menos que sea un trabajo reconocido y remunerado”, ha espetado.

Por otro lado, dentro del ámbito laboral, Sans ha reconocido que “se están dando pasos hacia una legislación laboral del siglo XXI” en relación a la implantación del trabajo a distancia.

“Hasta antes de la pandemia esta modalidad de trabajo estaba muy poco implantada, pero ahora ha cobrado protagonismo. El teletrabajo no es una herramienta de conciliación, y durante el Estado de Alarma vimos cómo se convertía en una trampa para muchas personas, principalmente mujeres. No es una herramienta de conciliación, pero queda claro que es una modalidad de trabajo que irá cogiendo protagonismo y que hace falta que se acompañe de una correcta distribución de los tiempos y de la corresponsabilidad, de la fijación de los periodos de descanso y del derecho a la desconexión, entre otros aspectos.

Finalmente, Sans ha defendido que “es necesario que a nivel económico se puedan garantizar a todas las familias unos ingresos mínimos suficientes para el desarrollo de sus vidas”. Esto supone hacer más políticas para fomentar los salarios dignos, para luchar contra la brecha salarial, establecer un sistema fiscal más justo y equitativo, y tener unas retribuciones justas para las personas que se dedican a los cuidados, ya sean profesionales o no. Además de seguir fomentando prestaciones para las familias diversas, desde monomarentales a familias numerosas”, ha sentenciado.